Julio Villanueva Chang, el editor que siempre pide un dato que le excite

Julio Villanueva Chang, el editor que siempre pide un dato que le excite

Cuando uno escucha a Julio Villanueva Chang, hablar sobre la esencia del oficio de editor, resulta emocionante como aterrador. Desde el plantemiento de una idea en lugar de un tema, la construcción de personajes y experiencias a nivel de proyección fílmica, Villanueva salta de lo anecdótico a preguntas desafinates que él mismo se responde a renglón seguido; a la interpretación de un texto, el planteamiento de una idea, de una hipótesis –previa al ejericicio de iniciar un relato– para dar forma a un trabajo que pocos entienden, incluso aquellos que ostentan el título de editores. 

“Un editor no es un maquillador de muertos”, ha titulado este taller auspiciado por Fundación Violeta Barrios de Chamorro en su apuesta constante para elevar la calidad del periodismo en Nicaragua, y al que se han sido convocados en San José, Costa Rica, 15 periodistas nicaragüenses, tres de ellos se encuentran en el exilio en este país debido a la persecusión política, hostigamiento, difamación y hasta amenazas de muerte, del que han sido víctimas desde el estallido de la crisis sociopolítica de abril de 2018.

A Costa Rica igualmente se ha trasladado el festival Centroamérica Cuenta #CAC19, que debió realizarse en Managua a mediados de mayo 2018. Sin embargo, esritores, poetas, ensayistas de 21 países, asisten a la cita en San José participando de las más de 90 actividades programadas, entre conversatorios, presentaciones de libros, talleres de formación como el que impartió Villanueva Chang, los días 14 y 15 de mayo, sobre cómo producir crónicas y cómo cambiar el oficio de editar.

Una sola de cientos de historias que ha editado; una entrevista al futbolista argentino Lionel Messi, da tela para que durante las dos sesiones de mediodía, Villanueva desmenuce y salte en el tiempo en un intento porque los participantes (en su minoría editores y en gran parte periodistas de radio, prensa, televisión y multimedia) se lleven consigo alguna de sus enseñanzas.

“Dame un dato que me excite”, es una frase que ha repetido a diferentes autores que han tenido la fortuna de que sus textos pasen por sus manos. De modo que el hecho de que el premio Nobel de Economía Joseph Stiglitz, lleve su reloj con una hora de retraso, da pie a preguntarse de cuánto puede confiarse la economía del mundo a una persona que no tiene buen manejo del tiempo, y se convierte en “la idea”para construir una historia que genere interés, incluso a aquellos que poco entendemos de las dinámicas del mundo de la economía.

Fluyen los ejemplos de piezas periodísticas labradas a golpes de escultor, con tenacidad, precisión, gran inversión de tiempo, de la mano de un editor rigursoso como Villanueva Chang que reta a no confomarse con textos a medio andar.

En lugar de trabajar con “gente profesional, que hace bien su trabajo”, Villanueva Chang dice que prefiere a gente que le sorprenda; los comprometidos, obstinados, que no temen caer en lo cursi, los intrépidos, los que tienen gran capacidad de observar más allá de lo superficial.

“El periodismo es narrar emoción, crítica y memoria”, quienes se dedican al oficio de escribir deben lograr que “lo que a mí me importe le importe a todos”. Villanueva Chang comparte algunos criterios para producir buenas historias con un proceso similar a la redacción académica, la investigación social, pero que toma distancia de ellas a medida que se acerca a la literatura. 

Desde la selección de una idea, un personaje, la elaboración de un cuestionario exhaustivo que ayude a reconstruir experiencias más que puros hechos, el ejercicio de saber preguntar y escuchar, de plasmar el título desde un inicio como quien se plantea una hipótesis, que le sirva de faro para el resto del escrito, tomando en cuenta el detalle, pero también el todo… Y así de borrador en borrador, llegar a la pieza final. 

Son muchos ingredientes para una receta que debe cocinarse día a día, en una era digital absorta por la inmediatez, la multimedialidad, pero esto sería tema para profundizar en otro taller. Por lo pronto queda llenarse de un poco de valor y no desistir en el intento de hacer un periodismo diferente. 

Julio Villanueva Chang es editor fundador de las revistas Etiqueta Negra y Etiqueta Verde, maestro de la Fundación Gabriel García Márquez para el Nuevo Periodismo (FNPI) y miembro del Comité Consultivo de Radio Ambulante.org. Fue Premio de Crónicas de la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP). Sus textos han sido traducidos a seis idiomas. Ha publicado Elogios criminales que reúne sus perfiles de Ferran Adriá, Gabriel García Márquez, Werner Herzog, Juan Diego Flórez, Ryszard Kapuscinski, y autor del libro De Cerca Nadie Es Normal. Fue editor del libro Messi, de Leonardo Faccio (Barcelona, Debate, traducido a 15 idiomas), y varias historias bajo su dirección han ganado los premios más importantes de periodismo en lengua castellana. Ha sido miembro del Comité de Honor que elige al Jurado del Premio FIL de Literatura en Lenguas Romances, expositor en el TEDx Amazonia de Brasil, en las conferencias de periodismo narrativo de la Nieman Foundation at Harvard, y en las universidades de Lenguas Extranjeras de Beijing, Stanford, Columbia y Yale.  

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